Border center

Utiliza Jabil vacíos legales para continuar operaciones en pandemia, denuncian

Por Redacción Raíchali

mayo 08, 2020 | 5:00 am



Chihuahua.- Son las 4 de la mañana y el sol aún no sale. Rosario se levanta y sabe que debe darse prisa para salir de su casa a tiempo. Sin hacer mucho ruido, se despide de sus dos hijos quienes aún permanecen dormidos. Sabe el riesgo que implica salir, pero no hay muchas opciones. Llega a su trabajo y ve a más de un camión, cargado con decenas de personas, entrar por las rejas del complejo de Jabil Circuit Chihuahua, ubicado sobre la avenida de Las Industrias.

“Todos regresamos seguros a casa, todos los días”, es uno de los principales lemas de la empresa que se leen en los pasillos, en el comedor y hasta en los baños. Pero Rosario, al igual que muchos de sus compañeros, no se siente segura.

Muchos quieren levantar la mano e iniciar las preguntas; el miedo los detiene. Después de la misma junta de cada mañana con las personas de su línea, Rosario se dirige a su estación para empezar la jornada laboral. Se pregunta si sus superiores sabrán que existe actualmente una pandemia y las vidas que ha cobrado. Se pregunta si realmente podrá volver segura a casa “todos los días”.

Al igual que Rosario, cerca de 3 mil hombres y mujeres asisten al complejo de Jabil Chihuahua, en donde varias líneas de producción continúan bajo operaciones, las cuales, denuncian, la maquiladora ha “disfrazado” como de actividad esencial  mediante posibles vacíos y ambigüedades legales que existen dentro del decreto de emergencia sanitaria por el Covid-19, emitido el 31 de marzo por la Secretaría de Salud federal, convirtiéndose de esa manera en un potencial foco de contagios del virus.

Además, la compañía dedicada a la manufactura de tablillas electrónicas, no ha dado explicaciones de la presencia del personal de piso en tres de sus proyectos principales, pese a que el decreto indicaba la suspensión de las actividades no esenciales.

Los trabajadores han cuestionado el actuar de la empresa durante el aumento de casos de Covid-19 en el estado y externaron su preocupación debido a que se ha comentado repetitivamente que muchos de ellos serán despedidos durante el transcurso de mayo, así como pasada la cuarentena el día último del mismo mes. Sin la certeza de tratos justos, los empleados esperan no perder sus trabajos y, con ello, su seguro social, pues, aún y con la pandemia, se les obligó a mantener las líneas activas.

Incluso, durante los primeros días de mayo, la compañía obligó a todos los portadores de vehículos a estacionarse en el espacio entre las plantas que comprende el complejo con la intención de ocultarlos y aparentar que la maquiladora estaba vacía a los ojos de la vía pública.

Los denunciantes aseguran que no buscan perjudicar a ninguna persona ni la estabilidad laboral de la compañía, pero consideran que una situación como la actual amerita un comportamiento más responsable, honesto y empático por parte del patrón, cuyas enormes ventajas económicas le permitan priorizar la salud de todas las personas que trabajan gran parte de sus días ahí.  

Este reportaje narra algunas de las acciones que Jabil Chihuahua ha realizado durante los meses pasados y que han preocupado a sus trabajadores. Describe, también, los argumentos utilizados por la compañía para justificar la continuación de algunas de sus actividades.

El equipo de Raíchali buscó una versión oficial por parte de la empresa en la línea pública 4-42-60-00, sin obtener una respuesta más allá del conmutador. A la par, se solicitó información a través del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index) a través de su representante local César de la Garza, quien tampoco obtuvo información al respecto. 

Hasta el momento de esta redacción, se han registrado 729 pacientes positivos a en el estado, así como 126 defunciones.

Mapa estatal interactivo actualizado al 07/05/20

En el país, la estadística oficial arroja 7 mil 802 casos diagnosticados activos y 2 mil 961 defunciones.

Personal VIP

Rosario (quien ha pedido no revelar su nombre real por miedo a represalias) explicó que ella, al igual que muchos de sus compañeros, se enteró de la llegada del Covid-19 a México a finales de febrero. Las voces de preocupación comenzaron a resonar en los pasillos, en el comedor y en los camiones.

Días después de la noticia, Jabil instaló contenedores de gel antibacterial en algunas partes de ambas plantas del complejo, sin tomar alguna otra acción preventiva.

Marzo avanzó y los casos de infectados empezaron a acumularse en el país, hasta que el virus llegó al estado. La maquiladora sólo continuó con la medida del gel. Pasaron unos días hasta que, de manera aleatoria, se comenzó la toma de temperatura de algunos de los 4 mil 654 empleados que integran actualmente la plantilla laboral.

Sin embargo, durante la segunda semana del mes, ya con casos registrados en la capital, la compañía comenzó a tomar cartas en el asunto. Se hicieron algunas juntas en el segundo piso y se mandó una orden que no protegía a todos: el personal administrativo debería irse a casa. Mientras, las líneas de producción siguieron activas.

En ese momento, no fueron tomadas en cuenta los grupos más vulnerables ante el virus, como las mujeres embarazadas, las personas hipertensas, con diabetes o de la tercera edad.

Rosario, así como cientos de operadores, se preguntaban por qué la empresa no podía darles la misma prioridad a todos. Hasta donde ellos sabían, el virus podía (y puede) llegar a cualquier persona.

No fue hasta finales de marzo, dos semanas después, que se empezó a considerar a los grupos más vulnerables de contagio, siempre y cuando tuvieran un certificado por parte del seguro social que acreditará su condición, pero para Javier no fue igual.

Javier (quien pidió también anonimato) explicó que no se envió a la totalidad de sus empleados más vulnerables y que aún existen algunos casos que no se tomaron en cuenta bajo la excusa de que si enfermedades como la hipertensión o la diabetes estaban controladas en los pacientes, así como si pertenecían a un grupo de edad relativamente joven, estos debían continuar con sus labores.

La preocupación del personal que todavía se ve obligado a ir va en aumento, mientras que la implementación de las medidas de seguridad para disminuir las probabilidades de contagio es, en cierta medida, contradictoria al discurso de la empresa.

Por ejemplo, la maquiladora aconseja evitar las acumulaciones de gente fuera de sus instalaciones, pero las estaciones de trabajo en las líneas no cumplen con las medidas de sana distancia; se ingresa y autoriza personal de manera excesiva por turno a través del tiempo extra; a pesar de que se redujo la entrada de personas en los dos comedores, se acumulan más de 200 personas en dichos espacios, los cuales no están desinfectándose de la manera adecuada. los trabajadores denunciaron que los baños se encuentran saturados la mayor parte del tiempo, pues existe el número es poco para la cantidad de las personas en piso de producción; el uso de cubrebocas genéricos no se dio sino hasta el cinco de abril y sólo se entrega uno por turno, ya sea de 9 o 12 horas, sin tomar en cuenta el tiempo de vida de estos insumos, así como el traslado de cada persona a su hogar.

En la imagen se muestran las marcas de los trapos con los que se realiza la sanitización en el comedor. Crédito Raíchali.

Los empleados que aún tienen que asistir al complejo no encuentran una explicación que justifique la prioridad que se ha otorgado a unas cuantas personas.

“Yo solo salgo para comprar víveres e ir al trabajo, pero tengo dos menores en mi casa y me preocupa mucho que sea yo quien pueda traer el virus porque en mi línea convivo con al menos 50 personas diariamente, pero a la empresa no parece importarle mucho eso”
– Rosario.

El espejismo de lo esencial

Según sus empleados, Jabil disfrazó algunas de sus actividades como esenciales a través de ciertas ambigüedades y omisiones del decreto emitido por la Secretaría de Salud el 31 de marzo, el cual indica la suspensión de las actividades no esenciales.

Cada cierto número de líneas de producción representan un proyecto extranjero (cliente) y se ha buscado la forma de ubicar a seis de ellos como esenciales, mientras que otros dos no han sido catalogados como tal y, aun así, continúan operaciones.

Algunos operadores han señalado que la maquiladora aprovecha la escasa información que se proporciona sobre el uso exacto y funcionamiento de cada producto exportado para convencer a las líneas de que no existen irregularidades en sus operaciones.

El primero de los proyectos, Thermo Fisher Scientific, intenta justificar sus actividades a través del sector médico. Para esto, se utilizan cuatro líneas de la segunda planta del complejo, de las cuales la primera (Healthcare) es de reciente creación y no produce tablillas como tal, solo realiza validaciones de equipo y material nuevo. A pesar de esta situación, los operadores se ven obligados a cumplir toda la jornada laboral.

El resto de las líneas de Thermo Fisher Scientific manufactura tablillas utilizadas para ensamblar analizadores de gases y monitores de partículas utilizados en laboratorios de Estados Unidos, pero no produce ningún tipo de insumo o equipo médico que se utilice directamente en los hospitales y centros de salud de México para combatir la enfermedad del COVID-19, como lo son cubrebocas o ventiladores artificiales. Aparentemente, Jabil solo posee una licencia de producción médica por fines meramente comerciales.

Ejemplo de los monitores de partículas que ensambla la compañía, pero ninguno de estos, al igual que el resto de sus productos terminados, se utilizan en México. Crédito Raíchali.

Para los empleados, hay algunas líneas de operación que han aprovechado posibles “vacíos legales” para continuar activas.

Por ejemplo, el proyecto NCR, dedicado al ensamble de cajeros automáticos. Los operadores aseguran que fue autodeclarado esencial como parte del sector financiero.Sin embargo, el decreto de la federación (artículo primero, inciso c) hace alusión a las actividades en los centros bancarios o a la recaudación tributaria, pero no a la industria manufacturera.

Lo mismo ocurre con el proyecto John Deere, dedicado a la producción de tablillas para los vehículos de la misma marca, el cual se clasificó dentro de la cadena de producción agrícola.

Líneas de Tesla Motors también continuaron abiertas en los turnos matutinos, pese a que estas trabajan para el sector automotriz, el cual está clasificado dentro de las actividades no esenciales que marca el acuerdo federal. 

A su vez, Trimble Inc, manufactura antenas GPS/GNSS que son vendidas a la marca de vehículos Caterpillar como complementos o auxiliares. En el mismo espacio, EuroTech, productor de tecnologías para la automatización.

Proyectos como HP y Kronos, el primero de estos dedicado al ensamble de impresoras de marca con el mismo nombre y el segundo productor de tableros digitales para el registro de empleados en las fábricas, no han explicado a los obreros por qué continúan en operaciones.

Ford, Aptiv y Valeo, fueron las únicas líneas automotrices que detuvieron actividades a mitad de abril e hicieron firmar a sus operadores un convenio en el que se prometía el pago completo de su nómina durante la cuarentena. Sin embargo, en la primera semana de mayo, los empleados han sido informados que su paga será reducida en un 50 por ciento.

La empresa asegura que no existen recursos para sostener estas nóminas, pero continúa solicitando personal que pueda laborar horas extras en todos los proyectos en cualquier día de la semana. 

Al seguir las líneas de producción bajo operaciones, mucho otro personal, como de limpieza, bodegas, comedores y seguridad, continúa en el complejo con el riesgo de contraer el virus, ya que se opera los siete días de la semana, al igual que otros dos centros de distribución que se encuentran fuera de esas instalaciones.

Al mismo tiempo, Index realiza una campaña bajo el slogan “#SoyEsencial”, con la intención de convencer a todos los trabajadores de la industria manufacturera a no abandonar sus puestos de trabajo por la pandemia y así evitar el paro de labores.

“Nos dicen que debemos sentirnos privilegiados de tener trabajo, pero pongo en riesgo mi vida y la de mis seres queridos”, comparte Rosario.

El que no arriesga, no gana

Pese a manifestar sus dudas y preocupaciones, Jabil ha expresado a sus empleados que en caso de presentarse un caso confirmado de Covid-19, no detendrá operaciones y solo se aislará a la persona infectada.

“Nos han dicho paranoicos, que ellos sí están cumpliendo y que, si uno de nosotros se enferma, será nuestra culpa. Que ellos no pueden solucionar todo, que necesita haber ganancias”, detalló Javier.

La maquiladora asegura que no existen las condiciones económicas para detener las líneas de producción, sin embargo, recientemente se presentó el informe de utilidades generadas durante el 2019, las cuales rozaban cerca de los 22 millones y medio de pesos.

Comparadas con las utilidades del 2018 (más de 18 millones de pesos), significan un incremento de alrededor de 22 por ciento. Ambas cifras representan tan sólo 10 por ciento de las ganancias netas del complejo en la capital en dichos años.

En ese sentido, los empleados consideran que no se deberían priorizar las ganancias antes del bienestar del personal.

Otra de sus preocupaciones es que, a pesar de continuar con su trabajo, Jabil anunció que se realizarándespidos masivos durante el mes de mayo y pasada la temporada de cuarentena.

La representación laboral dada a través de un sindicato es inexistente debido a que el departamento de recursos humanos, bajo órdenes directivas, no permite este tipo de agrupaciones, por lo que es difícil defender los derechos de los trabajadores.

Los empleados han comentado que intentaron de diversas maneras denunciar formalmente las irregularidades que ha manejado la empresa durante la pandemia, pero tanto la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) como la misma Secretaría de Trabajo y Prevención Social (STPS), han hecho caso omiso a sus llamados, los cuales sólo se canalizaron de manera repetitiva a distintas dependencias, tanto estatales como federales. Llamadas de teléfono en teléfono sin obtener ayuda alguna. 

Señalaron que también intentaron comunicarse a los números que proporcionó la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) y jamás contestaron. De la misma manera enviaron una carta a su correo electrónico (atención_ciudadana@stps.gob.mx), pero solo obtuvieron una respuesta automática de un “bot” donde se mandaron folletos con preguntas y respuestas del Covid-19.

Por lo tanto, a través de este medio exigieron a la STPS realizar las inspecciones correspondientes para dar una revisión profunda de cada producto manufacturado y entrevistas a los operadores de cada proyecto, con el fin de evitar que la compañía persuada a cualquier inspector de gobierno.

* El artículo original se publicó en Raíchali:

https://raichali.com/2020/05/08/utiliza-jabil-vacios-legales-para-continuar-operaciones-en-pandemia-denuncian/

Unete a nuestro newsletter.


Contacta al Autor

Redacción Raíchali

    El periodismo requiere de tu apoyo

    Conviértete en miembro del Border Hub

    Notas Relacionadas