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Salteadores de trenes, la epidemia que azota de Paredón a Mesillas

Por Jesús Peña | Vanguardia

marzo 22, 2021 | 5:00 am



Todos los días un campesino recorre las vías que van del pueblo de Paredón a Mesillas, en busca de las sobras de fierros que los chatarreros van dejando regadas por el camino. 

Él es el último eslabón de la cadena del robo de trenes en esta desértica región de Ramos Arizpe, Coahuila, donde el saqueo a los ferrocarriles de carga es parte de la economía local.

Este ejidatario cuenta que se dedica a la pizca de calabaza y chile en una pequeña propiedad, talla lechuguilla, pero para completar “el chivo” alterna esta actividad con la pepena de restos de metal que los salteadores del convoy van tirando a largo del tramo de riel que va de Paredón, cruza Estación Bravo, pasa por Mesillas y remata en el Ejido Higo.

En esta zona los delincuentes han abierto brechas subrepticias para entrar con sus camionetas hasta el bordo del ferrocarril y cargar con todo tipo de mercancías, desde metal hasta piezas automotrices y electrodomésticos.

Ello, se presume, en complicidad con empleados de las empresas ferroviarias y las fuerzas de seguridad del municipio de Ramos Arizpe.

“Sabe que día tenían ái al tren parado unos viejos, ái en camionetas, en carros”.

A este señor le toca pizcar los desperdicios de fierro que dejan los ladrones del tren, como quien dice limpiar el paisaje, el área aledaña a las vías.

“Uno pepena el fierrío que dejan ái, pero aquí ellos agarran fierro grande, como tumban ellos juntan el fierro grande y todo el chiquío que dejan uno viene y lo pepena, pero es puro fierrío chiquío”, dice.

Los asaltos, asegura el hombre, ocurren casi a diario. 

Una camioneta viaja abandonada en una de las calles sin pavimentar de Paredon. Al fondo se ve un monte.

En camionetas como esta los habitantes recolectan el material. Foto: Omar Saucedo 

POBLADORES DE EJIDO Y MIGRANTES FORMAN LA BANDA

Los grupos de ladrones compuestos, según informes de la Fiscalía de Coahuila, por pobladores del mismo ejido Paredón y migrantes venidos de Centroamérica varados aquí, montan el tren en movimiento, penetran en los vagones y góndola, sustraen la chatarra y otros objetos y los van arrojando a la vera de las líneas, para que sus cómplices vayan juntando lo robado en camiones y camionetas.

“Ái nomás váyase toda la orilla pa que mire cómo hay donde meten camiones a la orilla de las brechas, mire ái ta el rodado donde meten pa bajar lo que tumban”, dice el ranchero.

—¿Y la policía?—

No, la policía… ha de andar hasta con ellos.

Vecinos de Paredón que piden no ser identificados, cuentan que es común ver transitar por las calles del pueblo camiones de tres toneladas cargados con fierro, que presuntamente es vendido en chatarreras de Fraustro, municipio de Ramos Arizpe, y García, Nuevo León.

“Pasan por aquí y por allá, depende de dónde carguen. Si cargan aí por los Potreros de San Francisco pasan por aquí, si cargan por Bravo pos se van por allá”, dice un antiguo habitante de Paredón, mientras señala con el dedo distintas rutas del ejido.

Y dice que últimamente se ha observado la incursión de policías estatales y de la Guardia Nacional que han realizado detenciones de camionetas cargadas con fierro.

“Hace como seis, siete meses que andaban muy descarados, de a tiro en el día robando. Aquí hay pelaos que se dedican a eso”, dice otro habitante de Paredón.

Rosendo Arreola, el comisariado de este ejido, comenta que desde la intervención de las fuerzas el orden ha parado un poco el asalto al ferrocarril.

“Ora en días pasaos estaba muy… hubo mucha cosa de esa, estaban bajando mucho fierro, mucha chatarra… Vendían en Fraustro el fierro y otro en García, Nuevo León, pero no sé…”. 

Un hombre monta un burro. El se dedica a recolectar chatarra a un lado de las vias.

Un habitante de Paredón, Coahuila. La recolección de chatarra es una de las actividades económicas del pueblo. Foto: Omar Saucedo

IDENTIFICA AUTORIDAD GRUPO CRIMINAL

A decir de los lugareños, esta actividad delictiva data de años, pero en los meses recientes ha incrementado considerablemente.

Se trata, con base en información extraoficial aportada por agentes de la Policía de Ramos Arizpe, de una gavilla de 10 asaltantes conformada por lugareños de este ejido, así como migrantes. Paredón es paso de migrantes, venidos de Nicaragua, principalmente, Honduras, Guatemala y El Salvador, varados acá. 

“Son muchos, es una gavilla de ocho o 10 pelaos y traen pistola. Ta peligroso… ¿por qué ta peligroso?, a mí si quieren me matan y se van, cuándo los agarran, de dónde son, sabrá Dios…”, advierte un comerciante del pueblo.

El secretario de Desarrollo Rural de Ramos, José Humberto García Zertuche, habla de cómo el robo de trenes se convirtió en la actividad económica principal para algunos habitantes de Paredón.

“Y lo veían con normalidad y no solo le entran los migrantes, también los habitantes de ahí, los pobladores, estaban ahí, perdón la expresión, pero amañados”.

Otro avecindado en Paredón que se negó a dar su nombre, explica el modus operandi de estas bandas:

“Una moto sigue al tren, se coluden con el maquinista, le dan dinero para que baje la velocidad, suben al tren y empiezan a aventar el fierro, bajan bastante fierro, los ves en la tarde cómo hacen eso”, comenta el entrevistado.

El saqueo tiene lugar a lo largo del tramo de vía que va de Paredón hasta el paraje conocido como Estación Higo. 

“Nomás que uno tiene miedo porque pos… andan hasta armaos, andan muy duros, le pueden a uno dar un balazo o algo… Yo quisiera que le dijeran al Ejército que viniera, que las autoridades pusieran un hasta aquí hombre”, pide un agricultor de Paredón.

Jose Garcia, funcionario de Ramos Arizpe, sentado atras de su escritorio.

Hábito. José García, secretario de Desarrollo Rural de Ramos Arizpe, dijo que el robo de trenes es la actividad económica de algunos habitantes de Paredón.

 

‘SE CORROMPIERON, LES HICISMO EXÁMENES DE CONFIANZA Y LOS CORRIMOS’, SOSPECHAN DE PERSONAL DESPEDIDO

Empleado de Ferromex no descarta que gente que trabajó en la empresa usa lo que sabe para ayudar en los robos a vagones

Entrevistado sobre los robos a trenes, un empleado del área de seguridad de la empresa Ferromex que prefirió no dar sus generales por miedo a represalias, informó que los robos al tren se cometen con más frecuencia los fines de semana, siendo las áreas más conflictivas Paredón y la zona donde se ubican las colonias Analco 1 y 2 en Ramos Arizpe, justo a espaldas de la empresa DeAcero.

“Estas personas tienen sus redes de comunicación, abordan los trenes y…” El empleado sospecha que lo más probable es que la gente que ha sido despedida de Ferromex, por pérdida de confianza, sea la misma que esté conectada con los vándalos.

“Se corrompieron, les hicimos exámenes de confianza y los corrimos”.

Declara que actualmente Ferromex tiene una laguna muy grande de robos al Ferrocarril, fenómeno que no puede frenar dado que se ha convertido en un problema social.

Y habla sobre la posibilidad de que algunas autoridades de las zonas en conflicto se hayan corrompido también.

“Algunas autoridades, no todas, permiten que estos actos delictivos se desarrollen por llenar sus bolsillos de dinero y no podemos trabajar de la mano al 100 por ciento. Sin embargo, tenemos que hacer algo porque los vándalos nos superan en número y el estado de fuerza con el que nosotros contamos en seguridad es un poco pobre y esto ahorita ya rebasa nuestras fuerzas de seguridad en el ferrocarril.

“Están afectando a nuestros clientes y los robos siguen pasando y la autoridad hace que hace y no hace nada. La verdad, no sé si sea por falta de recursos o de personal, pero de que la autoridad está enterada, está enterada de primera mano, en el lugar, está enterada…”.

Revela que con el tiempo las bandas de asaltatrenes han ido reclutando migrantes que vienen de Honduras y El Salvador, que estaban de paso por Paredón y ya se quedaron en el país.

“Esas famosas caravanas, que entraron indebidamente, que les permitió el mismo gobierno, fue lo que vinieron dejando”.

El trabajador de Ferromex informa que la empresa ya tiene en su poder los alias, nombres y domicilios de algunos de los delincuentes. 

“Nos han amenazado, nos han querido golpear…”.

furgon de un tren de carga en las vias del tren.

Lugar. Paredón es el municipio más grande de Ramos, con 465 familias.

 

SOBRE LA DENUNCIAS Y REPARACIONES

Raúl Azpeitia, coordinador de ministerios públicos foráneos, subraya que desde el año pasado, y en lo que va del presente, se han interpuesto seis denuncias por parte de Ferromex, sobre robos al tren.

“Se están llevando a cabo investigaciones. Se han hecho detenciones de personas que han sido sorprendidas en flagrante delito y se han puesto a disposición de juzgado penal y se les ha vinculado a proceso”.

Y expone que los detenidos, hasta ahora tres, son originarios de Paredón.

Algunos han accedido a un acuerdo con la empresa, cuando la cuantía no es mucha.

“Reparan a Ferromex, Ferromex da por reparado y concluye el proceso”.

 Esas famosas caravanas, que entraron indebidamente, que les permitió el mismo Gobierno, fue lo que vinieron dejando”.

TRABAJADOR DE FERROMEX.

Hoy existe una coordinación entre las diferentes fuerzas de seguridad: Policía Municipal y Agencia de Investigación Criminal de Ramos Arizpe, Guardia Nacional y Policía Civil de Coahuila, a fin de combatir los hurtos.

“Hay muchas gentes que vienen de afuera, parvadas andan a veces”, dice Rosendo Arreola, el comisariado de Paredón.

Y algunos aldeanos aseguran que los delincuentes actúan en contubernio con la policía. 

“La policía lleva moche”, comenta un ejidatario a quemarropa.

Un campesino dedicado a la siembra de forraje habla, a su modo, del fenómeno migratorio que persiste en Paredón:

¿Pasa mucho migrante por acá?

Sí pos… todos los días, aquí andan, vienen a pedirnos de comer y les damos sí, sí, les damos de comer aquí… Esta semana se ha parao tantito, no sé cuál sea la situación, pero en semanas anteriores había bastantes

 

Interior de una tienda en el pueblo de Paredon.

Actividad. La economía de Paredón no es tan robusta, sus pobladores trabajan en la cosechas, en el Penal de Mesillas, cuidando sus vacas.

“Pos es aquí todos son chatarreros oiga”, dice una mujer que sale de una de las tantas tienditas de abarrotes que hay en Paredón, en Paredón hay casi una tienda de comestibles en cada esquina.

Y la mujer no dice más.

“De aquí andan muchos en el robo del tren”, suelta otro ejidatario que pasaba por el lugar.

“Están mal, no todos, no generalicen, hay gente de trabajo…”, desmiente don Aniceto Alonso, un pensionado, en la puerta de su casa de tierra.

En Paredón algunos hombres trabajan en el Penal de Mesillas, los más sembrando sus tierras, cuidando sus vacas, unos cuantos en el rancho de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, gobernador de Nuevo León, algotros como operarios en las cinco o seis empresas que viene de Ramos Arizpe a recogerlos en camiones y otros en el robo del tren.

“Empleo hay, sí bajó poquito, mermó, pero no es excusa, creo que es más por comodidad y remuneración económica, de que hay muy buen margen y se van a la fácil, pero no deja de ser un delito… ”, dice José Humberto García Zertuche, el secretario de Desarrollo Rural de Ramos Arizpe.

“No, no, no, yo no le platico nada porque me meto en problemas”, dice un anciano sentado en su silla de ruedas, a la sombra de un árbol que da mucha sombra.

La gente de Paredón es cerrada, no habla.

“Es que yo no salgo”, “yo no asisto”, “yo no me doy cuenta de nada”, son algunas de las frases de los vecinos de este ejido cuando uno se acerca a preguntarles por el asunto del robo al tren.

“De que sabemos que hay problema, sí hay, ta de la chingada esto, está grueso el asunto por los robos”, dice el dependiente de una miscelánea del pueblo.

MÁS FUENTES DE EMPLEO PARA PAREDÓN

Tomás Gutiérrez Merino, secretario de Desarrollo Social de Ramos, informa que ya las autoridades municipales se ocupan en el proyecto de llevar una maquiladora hasta el pueblo de Paredón.

Paralelamente se trabaja en el desarrollo de un parque acuático con balneario y toboganes, que creará fuentes de empleo, atraerá el turismo al ejido y con ello derrama económica.

“Nosotros vamos a Arteaga o a San Antonio de las Alazanas a echarnos una gordita, un café, ir a la sierra, pos ora vamos a ir a Paredón, al balneario, a las gorditas, al café. Vas a Paredón y no hay nada”.

 

Problemas. A pesar de su tamaño, la población carece de servicios salud, no hay médicos ni medicamentos, y muchas calles están sin pavimentar.

Estos proyectos, dice Gutiérrez Merino, permitirán que aumente la seguridad, mejore al comercio local y se pavimenten las calles.

NO HAY APOYOS DE LA FEDERACIÓN

José Humberto García Zertuche, secretario de Desarrollo Rural de Ramos Arizpe, detalla que la mayoría de los campesinos en Paredón se dedica a la siembra de forraje, (alfalfa, zacate, sorgo, avena), tanto para comercializar, como para alimentar a su propio ganado.

Otra fuente de empleo para los ejidatarios son las nogaleras que hay en los ranchos o pequeñas propiedades aledañas al pueblo.

García Zertuche, precisa que el municipio ha seguido trabajando en Paredón con los programas de entrega de semilla y Barbecho a Bajo Costo.

Pero aclara que hace dos años el Gobierno Federal retiró al municipio de Ramos programas como el de Infraestructura Rural, Mejoramiento Genético y Uso y Conservación de Suelos, apoyos que iban de los 15 a los 17 millones de pesos.

“Ya tenemos dos años que no se aterriza ni un peso de esos y es muy importante el nivel de producción agropecuaria, porque son obras grandes que se ocupan, no son caprichos de la gente…”.

 

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