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Escala en Chihuahua la violencia en el entorno familiar durante la pandemia

Por Iván Gómez Cruz | La Verdad Juárez

noviembre 22, 2021 | 6:00 am



Imagen: Wikimedia.

La violencia familiar a dejado al menos a 31 mil 988 víctimas de este delito en el estado de Chihuahua; las cifras encendieron una alerta, pero también la escalada detectada en la intensidad de la violencia

A diario, al menos 32 personas son víctimas de la violencia familiar en el estado de Chihuahua, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Esa cifra se estima con base a los reportes aportados por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua al Secretariado, que de enero del 2019 a septiembre del 2021 suman 31 mil 988 víctimas de este delito cometido principalmente los hogares.

Los números encendieron una alerta, pero también la escalada en la intensidad de la violencia que ha detectado personal de organizaciones que atienden a las víctimas.

Durante el confinamiento por el coronavirus, no solo creció el número de los incidentes, dice Lydia Cordero, directora de Casa Amiga Esther Chávez Cano.

Asegura que a través de la atención psicológica que ofrece la organización se detectó un recrudecimiento de violencia en quienes ya la padecían, las amenazas subieron de tono y comenzaron a haber golpes donde antes no había.

Los datos oficiales difundidos por las autoridades federales muestran que en Chihuahua la violencia familiar ha dejado 9 mil 727 víctimas a septiembre de este año. Un 9 por ciento más que las registradas en los primeros nueve meses del 2020.

Durante el año pasado, el total de denuncias por violencia familiar ante las autoridades ascendió a 11 mil 293, cantidad que superó a las reportadas en el 2019, que cerró con 10 mil 968, de acuerdo con el SESNSP.

Violencia en Chiahuahua
Fuente: Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Esta escalada se ha resentido en organizaciones como Casa Amiga, que ofrece atención psicológica, asesorías legales, atención de trabajo social, para personas que han o están viviendo cualquier situación de violencia de género.

En entrevista para La Verdad, Cordero dijo que en el periodo 2020-2021 Casa Amiga registró un aumento de al menos 23 por ciento en los casos de violencia familiar que ofrecen en Ciudad Juárez, en comparación al 2019.

Señala que además del incremento en las llamadas a la línea de emergencia de la organización, que es el primer contacto que ponen a disposición de las víctimas, también fue mayor el número de llamadas de mujeres que necesitaban refugio.

Pero los reportes no solo llegan a organizaciones sociales, esta problemática también es denunciada al número de emergencia 911, donde se recibieron 22 mil 467 llamadas por violencia familiar durante los meses de enero a septiembre, revelan datos oficiales.

Implsan estructura para atender violencia doméstica

En este contexto, en el Cabildo de Juárez se analiza creación de una Dirección Especializada de Violencia Doméstica en la estructura de Gobierno Municipal, que fortalezca las acciones de prevención y erradicación de violencia familiar y de género.

El pasado 10 de noviembre, en sesión ordinaria de Cabildo, las regidoras y regidores aprobaron análisis para elevar a rango de dirección la Unidad Especializada de Violencia Doméstica (UNEVID). Esta iniciativa fue impulsada por el Movimiento de Mujeres de Ciudad Juárez y por la regidora Amparo Beltrán.

“Debe existir una dirección encargada de atender específicamente los índices de violencia doméstica”, dice Beltrán. “Este punto tiene como propósito reforzar las acciones de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, ante un problema que ha estado presente históricamente en nuestro municipio, pero que ha repuntado durante de la pandemia”.

La regidora señala también que el acuerdo aprobado es que las comisiones de Equidad de Género, Seguridad Pública y Gobernación trabajen en conjunto para analizar qué cambios al Reglamento Orgánico son los que hay que hacer.

Después de eso, comenta, se emitirá un dictamen en el que podrán resultar mayores facultades, asignación de más recursos, policías o unidades.

Cuestionada respecto a esta iniciativa, Lydia Cordero, dice que todas las acciones que estén orientadas a disminuir la violencia hacia las familias y a las mujeres tienen una validez; sin embargo, también espera que no se ignoren o se lleguen a duplicar algunas iniciativas, como el Protocolo Policial de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género, el cual fue aprobado en Cabildo desde septiembre de 2017, y que asegura no ha sido más que letra muerta.

En el protocolo al que Lydia Cordero hace referencia se detallan los deberes y la manera correcta de actuar por parte de los elementos policiacos ante casos de violencia hacia la mujer, así como algunos conceptos como empoderamiento de la víctima, perspectiva de género, pro-persona y revictimización.

Agresiones físicas, verbales, morales y psicológicas

De acuerdo con el Catálogo Nacional de Incidentes de Emergencia, la violencia familiar es un “hecho o acción que incorpora todas aquellas figuras típicas en las que, para su configuración, el victimario realiza en forma reiterada y continua actos de violencia física, verbal, moral o psicológica en contra de algún miembro de su familia”.

Estos actos han impactado a miles de personas tan solo este año, de las cuales 9 mil 727 interpusieron una denuncia por este delito, sin embargo, muchas aún esperan justicia.

Esta situación se agravó debido a que por la pandemia muchas investigaciones se rezagaron y la suspensión de procesos judiciales redujo el número de audiencias dejando indefensas a las víctimas.

“Los juzgados, todos los procesos penales en sí, se vieron muy afectados, de modo que juicios que ya teníamos iniciados en 2019, hoy en día siguen sin terminar. Gran parte del personal se enfermó y disminuyó la capacidad en algunos tribunales, salas de audiencia y juzgados, mientras que otros estuvieron cerrados en ciertos periodos. Todo aquello alargó la fila de espera y se acumularon los casos”, señala la directora de Casa Amiga.

Lydia Cordero detalla que eso ocurrió mientras los casos de violencia iban en aumento.

“La violencia era más cruda, había escalado en diferentes casos. Eso lo reportó el equipo de psicología de la organización que ya tenía contacto con usuarias, es decir, usuarias que ya estaban con nosotras y que estaban en un seguimiento, en una atención terapéutica y que ya trabajaban en ello. En ellas se apreció un aumento en el tipo de violencia”, afirma.

Este texto es publicado por el Border Hub con autorización de La Verdad. Aquí la versión original.

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