Border center

Después de casi 2 años separados, paseños y juarenses se preparan para reencontrarse

Por Angela Kocherga | El Paso Matters / La Verdad Juárez

noviembre 03, 2021 | 6:00 am



Este 8 de noviembre Estados Unidos reabrirá su frontera con México y permitirá el cruce de visitantes completamente vacunados, el costo social de la medida implementada desde marzo del 2020 se mide en cumpleaños, graduaciones, quinceañeras y funerales a los que fronterizos no pudieron asistir

El Paso.– A lo largo de la frontera, los residentes y las empresas están contando los días hasta que se levanten las restricciones de viaje relacionadas con la pandemia del COVID-19, lo que permitirá que todos los visitantes completamente vacunados crucen a Estados Unidos el 8 de noviembre.

“Estamos todos emocionados de que se vayan abrir los puentes porque es el momento perfecto del año”, dijo Samuel Lara, empleado de Simple Moba, una tienda en el sur de El Paso, a media cuadra del puente internacional.

“El ochenta por ciento de nuestra clientela viene de México”, dijo. “Perdimos horas. Perdimos dinero”.

Samuel Lara.
Samuel Lara trabaja en Simple Moba, una tienda de teléfonos celulares en el sur de El Paso que espera beneficiarse de la reapertura de la frontera. Fotografía: Angela Kocherga / El Paso Matters

Muchos, como Lara, esperan que la época navideña los ayude a recuperar pérdidas sufridas desde marzo del 2020, cuando la preocupación a nivel mundial de la rápida propagación del virus COVID-19 conllevó a la prohibición de todo tránsito menos lo esencial. Se permitió a las personas cruzar la frontera por motivos laborales, escolares o médicos. Pero las autoridades no consideraron esencial ir de compras y visitar a los familiares.

La medida prohibió las visitas de los ciudadanos mexicanos que tienen visas o pases para cruzar la frontera, pero los ciudadanos estadounidenses y los residentes legales que cruzaran a México regresaran a casa si iban a Ciudad Juárez.

Como resultado: los negocios que dependían de clientes de México sufrieron pérdidas mucho después que se abriera la economía de Texas, por lo que la frontera seguió cerrada al tránsito no esencial.

“El tránsito peatonal en el puente se redujo aproximadamente en dos tercios”, dijo Joe Gudenrath, director ejecutivo del distrito administrativo, El Paso Downtown Management District. Esta organización económica abarca 110 cuadras del centro de la ciudad, desde al sur de la carretera I-10 hasta la frontera.

Solo en El Paso, los compradores transfronterizos de Ciudad Juárez y otras partes del norte de México se calcula suman 1.3 mil millones de dólares en ventas al año, según la publicación Borderplex Business Barometer,  producida por economistas en la Universidad de Texas en El Paso.

“Sí hubo unos cuantos cierres, como se esperaría”, dijo Gudenrath.  

El Paso.
Las tiendas a solo unos pasos del Puente Paso del Norte han tenido problemas durante la pandemia cuando Estados Unidos y México impusieron restricciones de viaje. Fotografía: Angela Kocherga / El Paso Matters

El sur de El Paso es conocido desde hace mucho tiempo como el lugar con el más alto número de espacios comerciales. Actualmente hay alrededor de cinco escaparates vacíos en el sur de El Paso, según Gudenrath.

“Para los que sí se mantuvieron abiertos, fue por pura determinación y esfuerzos agresivos por atraer a clientes de El Paso a las tiendas”, dijo Gudenrath.

Algunos de los negocios cambiaron de lugar. En una tienda vacía hay un pequeño cartel pegado en la ventana con cinta adhesiva para notificar a los clientes: “Nos mudamos al mall de Cielo Vista”.

La pandemia expuso las desigualdades que generó la implementación la política de salud pública para frenar la propagación del COVID-19. La frontera permaneció cerrada, pero se reiniciaron los vuelos aéreos. Las abuelas completamente vacunadas de Ciudad Juárez no podían cruzar a pie el puente internacional, pero los turistas de EE. UU.  se montaban en los aviones para disfrutar de unas vacaciones en México.

Los ciudadanos mexicanos en los estados fronterizos que ya no podían manejar en auto para cruzar los puentes internacionales, también tuvieron que comprar boletos de avión para llegar a ciudades como El Paso, Laredo y McAllen. Para algunas familias, esta opción no estaba a su alcance.

Los lazos económicos y familiares se extienden de ambos lados de la frontera.

“Las decisiones tomadas de un lado tienen un impacto directo del otro lado”, dijo Eva Moya, profesora asociada del departamento de trabajo social en la University of Texas en El Paso. Su investigación abarca temas de salud transfronterizos tanto en El Paso como el Ciudad Juárez. “Por ende, hay que comprender que, sí, muchos de nosotros tenemos un pie en un país y el otro pie en el otro país”.

El costo social se mide en cumpleaños, graduaciones, quinceañeras y funerales a los que no se podía asistir.

“No puedes reemplazar un abrazo, un beso, un contacto humano, la esencia del acercamiento a los seres queridos”, explicó Moya.

“Y lo fascinante es a quién se considera esencial y a quién no, porque al final del día, como que veo a las personas esenciales y a los trabajadores esenciales y pienso, guau, esos somos la mayoría de nosotros”.

María Patricia Mitre Carlos, una abuela que vive en Ciudad Juárez, está entre las personas que no pudieron asistir a los hitos familiares durante el cierre parcial.

“Bautizaron a mi nieta y tampoco pude estar allí para verla”, dijo.

María Patricia Mitre.
María Patricia Mitre Carlos, una abuela que vive en Ciudad Juárez, es una de las que se perdieron los hitos familiares durante el cierre parcial de la frontera. Se mantuvo en contacto por video chat con sus hijos y nietos en El Paso. Fotografía: cortesía de la familia Mitre

Mitre dijo que su hijo intentó esperar, pero la bebé iba creciendo y las restricciones en la frontera seguían extendiéndose de mes en mes.

La última vez que Mitre pisó Estados Unidos fue en febrero del 2020, justo antes que los Estados Unidos y México cerraron la frontera al tránsito no esencial.

“Estamos perdiendo esa linda experiencia que nosotras las abuelas tenemos con nuestros nietos”, dijo Mitre.

Los padres de familia que trabajan también se quedaron sin la ayuda de las abuelas que cuidan de los hijos, algo que ha hecho Mitre por su nieto de ahora nueve años desde que fue bebé. Ella fue quien lo recogía todos los días de la escuela. Dice que las autoridades que decidieron qué es esencial cuando cerraron la frontera tienen que vivir en carne propia lo que es estar completamente separados de los seres amados.

“Para que entiendan las personas quienes, yo pienso, toman esas decisiones, tienen que no vivir con sus familias, para pasar por lo que hemos pasado nosotros”, dijo.

Familias separadas en la frontera.
Fotos de familiares que viven en El Paso reconfortaron a María Patricia Mitre Carlos, una abuela que vive en Ciudad Juárez. La última vez que visitó El Paso fue en febrero de 2020. Foto: cortesía de la familia Mitre.

El fotoperiodista Heriberto Pérez, de 23 años, recientemente graduado de la universidad, como muchos, creció disfrutando de una vida binacional.

“Me encanta vivir aquí porque es una experiencia única estar aquí en la región fronteriza”, dijo.

Pérez es ciudadano de EE. UU. y cruzó la frontera de ambos lados por motivos de trabajo. Pero muchos de sus amigos y parientes en Ciudad Juárez no han podido visitar El Paso.

“Puede ser alguien que quiera estar aquí en el Sun Bowl para ver al equipo de football, o ir a un concierto de su banda musical favorita o sencillamente habrá personas que quieren venir aquí a visitar a sus familiares”, dijo.

Las experiencias compartidas unen las comunidades fronterizas, dijo Pérez. Sus familiares y amigos en Ciudad Juárez se alegran que se abra la frontera de nuevo para poder disfrutar de los grandes eventos y también de las cosas simples en El Paso, “para saborear de nuevo el Whataburger aquí”, dijo.

***

Este contenido fue producido como parte de Puente News Collaborative, una asociación binacional de organizaciones de noticias en Ciudad Juárez y El Paso, de la que forma parte La Verdad.

El Border Hub lo publica con autorización de La Verdad. Aquí su versión.

Unete a nuestro newsletter.


Contacta al Autor

Angela Kocherga

    El periodismo requiere de tu apoyo

    Conviértete en miembro del Border Hub

    Notas Relacionadas